lunes, 17 de enero de 2011

El futuro aquí y ahora

Hay días en que las piezas del puzle vienen a colocarse, unas por suerte y otras por desgracia, en su sitio. Por suerte, nuestra Consejería de Educación tiene como objetivo primordial educar en la igualdad, y mi forma de ver la vida coincide absolutamente con este planteamiento. Por desgracia, escucho en la radio dos noticias espeluznantes: las violaciones ejercidas por los soldados en una guerra, y que las dos terceras partes de analfabetos en el mundo son mujeres. Las dos afianzan mi convecimiento de que la educación de la mujer es algo fundamental. Hay que empujar hacia arriba el platillo de la balanza que está más abajo. ¿Cómo? Con una buena formación para que se sientan válidas y seguras de sí mismas. Posibilitándoles los medios para lograr que en un futuro sean independientes en la medida deseada. Potenciándoles el espíritu crítico para no aceptar todo aquello que los demagogos que se crucen en su vida quieran imponerles. En definitiva, que sean libres para decidir sobre su persona, dando la importancia que se merece a la educación y a la cultura. Alguien dijo, y debía ser muy sabio, que QUIEN EDUCA A UNA MUJER EDUCA A UNA FAMILIA. Por todo esto, soy muy feliz en mi trabajo y lo considero de una tremenda responsabilidad. Quienes nos dedicamos a la enseñanza tenemos en nuestras manos el futuro de todo un país. Por eso ni abandono escolar ni fracaso. Es imperdonable consentir que haya alumnos que no salgan instruidos y formados. Maestros, profesores, padres y madres...¡es el momento!

martes, 30 de noviembre de 2010

Las distracciones que damos a los hijos.

"Corazoncito, chiquito, bonito, has comido, has bebido, has visto la televisión, has jugado con la play, has chateado en el ordenador, has salido con los amigos...¿Qué quieres ahora estudiar? Pues vamos a la cama que todos los gustos no se pueden dar". Pero no acaba aquí el estado de relajación en que se encuentra" nuestro angelito". En su habitación, justo enfrente de la cama, tiene una televisión por si no puede coger el sueño, porque leer el libro que está encima de la mesita de noche es demasiado esfuerzo. Los padres han preparado con la mejor voluntad el rincón de estudio: la mesa con la altura adecuada, el sillón con el respaldo recto, la luz a la derecha o a la izquierda...¡Qué no harán unos padres! Pero...¿ están el esfuerzo y la responsabilidad de los hijos a la misma altura? Creo que no. Estamos ofreciendo consciente o inconscientemente distracciones a las que nuestros niños y adolescentes no se pueden resistir. ¡ Para pensarlo!

La culpa,de los demás.

"Mamá, papá, el maestro me tiene manía"...¡Qué acaban de escuchar esos oídos! ¡Qué mal se sienten los padres-coraje! Sólo con pensar que su niño se pueda traumatizar,les sube por las pantorrillas un anticipo del apocalipsis.¡SU HIJO! Un posesivo enfatizado digno de Lázaro Carreter, les sale del pecho. Ese tierno infante, grande como un armario de tres puertas, porque a su madre le come muy bien, no puede pasar un mal rato. Por supuesto él no tiene culpa de nada. Si es un maleducado lo ha aprendido en la calle(¡ y eso que no sale!); si cuando abre la boquita de piñon de cada "dos" palabras "tres" son malsonantes, es culpa de la familia del padre/madre, según el cónyuge. Si no da un palo al agua es por influencia de los hijos de los vecinos que no han progresado como ellos . Sí, han mejorado la economía y ése es tristemente su único progreso.Es en lo que se queda el progreso de muchos padres que no le dan a la educación y a la cultura la importancia que tienen. Lo mejor de todo es escuchar:¡Que pregunten por nosotros"! Mejor lo dejamos...

lunes, 22 de noviembre de 2010

Término medio

Desde que se emitió en televisión " Curso del 63 " y mis alumnos saben que estudié los seis años de bachillerato en un internado,creo que se imaginan que tenía el pelo cortado al cero o algo por el estilo, según la cara que ponen cuando hablamos del tema. Pues no; ni que decir tiene que todo funcionaba dentro de unas reglas concretas y claras necesarias para llevar una vida ordenada, pero que el aceptarlas suponía no sentirlas como una carga. El vivir en comunidad nos obligaba a ser más tolerantes, a trabajar en equipo, a entablar contactos sociales y amistades que en muchas ocasiones han durado para toda la vida. En el tiempo libre realizábamos trabajos manuales para regalarlos el día de la madre o en cualquier otra celebración. Y lo mejor, aunque parezca lo contrario, la ausencia de televisión, excepto los sábados para ver algún programa cultural ( me encantaba Cesta y Puntos ) o musical; escala en Hi-Fi era para nosotras lo máximo. Así nos ahorrábamos de ver bodrios del calibre de Gran Hermano y que nos presentaran como un experimento sociológico lo que es un puro espectáculo de grosería y mal gusto.¿ No había nada negativo? Pues lo habría, pero el filtro del tiempo, que es muy sabio, ha hecho que nos quedemos solamente con lo bueno.

martes, 26 de octubre de 2010

Un gigantesco huevo sorpresa

Lo confieso; lo primero que pensé cuando escuché el nombre de la nueva ministra de Sanidad, fue que definitivamente vivir en España es hacerlo a golpe de sorpresas. Creía que los puestos de responsabilidad deberían ser ocupados por personas experimentadas o como mínimo entendidas en la materia . Está comprobado que funciona bien "yo te agradezco, tú me agradeces" y los demás ya callarán. El mismo día leo en el teletexto que tenemos nueve millones de pobres; es decir, uno de cada cinco españoles no tiene satisfechas sus necesidades básicas, no llega a fin de mes y menos aún se puede permitir cualquier gasto extra. Pero lo más importante para nuestra clase política es tener "medidos sus tiempos" y calculadas sus estrategias para permanecer en sus escaños.También puso su granito de grosería y machismo el alcalde de Valladolid. Pedirá perdón ,pero este tipo de palabras no se deben olvidar. Esta clase de comentarios deberían haber pasado ya a mejor vida, sin embargo siguen vigentes porque hay pensamientos caducos y trasnochados que están solapados y disimulados, que no superados, y salen al exterior en cuanto encuentran el camino fácil. A lo mejor por esto vamos a tener en Gerona el prostíbulo más grande de Europa, para que sigamos estando "al servicio de la comunidad", en lugar de estar permitiendo que consigamos un futuro en libertad. Esto es lo que cuenta, para mandar al alcalde y a quien piense lo mismo, al mismísimo diablo.

domingo, 24 de octubre de 2010

No está publicado en el periódico como he hecho con todos los artículos que escrito hasta ahora, pero merece la pena leerlo:

Una tarde del mes de octubre tenemos los tutores de los diferentes cursos reunión con los padres( aunque salvo honrosas excepciones solamente vienen madres ) , para informarles de temas de interés relacionados con sus hijos. Antes de terminar ésta, repartimos unas encuestas para que las manden rellenas y les pedimos que les echen un vistazo por si hay alguna duda . Y aquí viene lo curioso por no decir lo triste. Oigo lo siguiente :" Yo no puedo porque no sé leer ". A partir de aquí se desarrolla el siguiente diálogo:

_ Pues si quieres yo te enseño . No se puede permitir que tú no sepas leer.

_ ¿ Me lo dice usted de verdad ?

_ Completamente ; si quieres puedes venir por las tardes los martes y los jueves que tenemos clase de cuatro y media a seis y media.

Desde entonces a la hora en punto está aquí con su lápiz y su cuaderno, cosa que me produce una gran ternura. No le importa que el resto de los alumnos tengan de 12 a 15 años . Es feliz viendo como aprende y descubriendo las palabras por ella misma. Ellos la miran con curiosidad pero con el máximo respeto. Por supuesto jamás les permitiría yo lo más mínimo.

Dice que cuando aprenda lo primero que escriba será una carta a su hijo.

Se llama Juanita y es mi alumna preferida por ser un ejemplo.

Presume con sentido del humor de que ella no va al colegio, sino al instituto. ¡ Qué arte!

jueves, 8 de julio de 2010

Quiero una Barbie

Quiero una Barbie; yo, un Madelman. Estas peticiones son normales en el tiempo que precede a la Navidad, a los Reyes Magos o a cualquier celebración en la que esperemos que nos hagan un regalo; sin embargo, vengo observando que estos son los gustos de nuestros adolescentes y jóvenes en cualquier época del año. Ellos las quieren físicamente perfectas como requisito indispensable para presumir delante de sus amigos ,pasando a un segundo plano cualquier valía en otro sentido. Ellas, por su parte, prefieren un torso musculado en un buen gimnasio y a ser posible dentro de un coche para lucirse ante las amigas. Tanto unos como otros se sienten desde muy temprana edad observados como maniquíes de un escaparate ,esperando que se les dé el visto bueno. No es de extrañar que sobre todo en nuestras niñas cada vez se den trastornos alimenticios con más frecuencia. ¿ Merece la pena ? Tener esa edad y un futuro por delante son sus mejores atributos; si no, al tiempo.

La educación,un riego por goteo

Poquito a poco, como los pasos de Semana Santa ; o por goteo ,porque eso es la educación , un riego por goteo : lento ,pero constante. Creo que visto lo visto ,algo está fallando y que nunca es tarde para rectificar.La experiencia me dice que no hay nada como prevenir. ¿ De qué manera ? Unas gotas de sentido común, aunque se diga que es el menos común de los sentidos; otras para diferenciar el bien del mal ; y por último, algunas que supriman el relativismo moral que está presente en nuestra sociedad y que un adolescente expresa con el manido"me da lo mismo . Empecemos los padres, sin prisas, pues tenemos por delante al menos quince años para invertir en la mejor inversión que son nuestros hijos. En el colegio no debemos intentar convertir a nuestros hijos en pequeñas enciclopedias, sino sentar unas sólidas bases de lecto-escritura, valores y hábitos de trabajo. "Sólo" con esto no se abrirían tantas ventanas por donde entra el fracaso escolar, que no es otra cosa que el fracaso del futuro. No esperemos a que el desorden venga a poner orden.

domingo, 27 de junio de 2010

Un pequeño homenaje a una gran persona

Tú has venido a la orilla ; no has buscado ni a sabios ni a ricos ; tan sólo quieres que yo te siga . Y lo siguió . La hermana Carmen María Moral Rubio hace cuarenta y seis años que poniendo en práctica el mensaje del Evangelio "ama a tu prójimo como a ti mismo " dejó padres, hermanos,amigos, y todo aquello que llena la vida de cualquier persona , para dedicarse por entero a los demás. Su vida, como la del resto de religiosas que oyen la llamada de Dios y la siguen , es servicio y renuncia. " No vine al mundo a ser servido sino a servir ". Y lo puso en práctica . Allí donde la mandasen, con diligencia y todo el amor del mundo, se entregó a niños y ancianos . Renunció a la libertad de la que todos disfrutamos y que a veces no valoramos porque forma parte de nuestra vida desde que nacemos , pero la encontró en la alegría interior que produce no el dar sino el " darse " hasta tal punto que puso su vida en peligro contagiada por un anciano al que cuidaba. Pero de eso no habla, ni se queja, ni comenta ; como mucho, sonríe. En esta sociedad hay y habrá siempre ejemplos de personas generosas a las que nunca estaremos lo suficientemente agradecidos.

jueves, 22 de abril de 2010

NECESIDADES SURREALISTAS

Que la sociedad en general está "de rebajas", es evidente. No hace falta más que observar el vocabulario de los medios de comunicación: prevaricación, apropiación indebida (¡eufemismos al poder!) y la sempiterna violencia de género. Pero leer que una clínica ofrece el veinte por ciento de descuento en prácticas abortivas a jóvenes, es surrealista. Pues ya puestos, continuemos. Vamos a ofertar en los centros educativos vales de descuento. Así si nos quedan cuatro asignaturas, se pueden quedar en dos y no repetimos curso. Si conduciendo damos positivo, hacemos lo mismo y nos ahorramos la multa. Y así sucesivamente, a no ser que recuperemos la cordura y rebajemos la manida crispación, el ansia de poder y todo aquello que impregna el ambiente de cierto olor a podrido. Que algo está fallando, lo evidencia que el Tribunal Supremo y el Constitucional anden de acá para allá cuando deben ser dignos del máximo respeto. Sería deseable que llegásemos a un punto de inflexión y recuperásemos el sentido común. Lo mejor de todo es escuchar: "¡Es que estamos en el siglo XXI!"